Rosca de Reyes 2012

Tengo como 4 días que me toca comer rosca de reyes. Es una época que me encanta y no por los regalos y todo eso de los Reyes Magos, sino simple y llanamente por la rosca de Reyes y el chocolate caliente. Creo que es la época del año en la que más pan de dulce como. Como dije -y no me canso de decirlo-, me encanta la rosca de Reyes. Siempre me sale muñeco, ni modo, es lo malo de que me guste tanto, peeeero… ¡También me gustan los tamales! ¡Jajajaja!

En éste año, me tocaron varias roscas, pero especialmente me tocó una ayer que me encantó. Fue una rosca rellena de queso filadelphia con mermelada de zarzamoras y aunque la fruta cristalizada estaba demasiado dura, la rosca estaba bastante rica. Deliciosa. Enrique preparó un rico chocolate caliente para todos y nos la pasamos muy bien.

No me había tocado nunca una rosca rellena así, me refiero al relleno, pero estuvo bastante bien. La compartimos con los amigos y para que quede registro, pongo aquí la lista de los que les salieron muñeco para que se cooperen -o nos cooperemos, mejor dicho-, para los tamales del día 2 de febrero.

Tamales 2 de febrero 2012: Geraldinne, Lauren, Carlos, Luis Enrique, Enrique, Alex y Japega.

Kikito hoy en la mañana cortó un pedazo y le salió muñeco, pero dice que ya no cuenta. En mi opinión, ¡Sí cuenta! ¡Jejejeje!

En fin, les debo la foto de la rosca y si se la saborearon, ¡Pues vayan por una! Jejejeje. A mi, por lo pronto, todavía me quedan un par por saborear el fin de semana. Ahí nos vemos el 2 de febrero para los tamales.

Posted in Personal | Tagged , | 1 Comment

Rodrigo y Gabriela – 2011-12-05 – México D.F. – Encore (Video)

Posted in Música | Tagged , , | Leave a comment

Rodrigo y Gabriela – 2011-12-05 – México D.F. (Fotos)

2011-12-05_21-32-17_7262011-12-05_21-32-12_5862011-12-05_21-32-39_8682011-12-05_21-33-22_8662011-12-05_21-33-47_9122011-12-05_21-34-36_734
2011-12-05_21-34-49_20211:11
Posted in Uncategorized | Tagged , , | Leave a comment

Posteando desde el Android

Pues éste es mi primer post desde WordPress 1.4.1, para Android 2.2, ¡Cómo nos ha alcanzado la tecnología! Y pensar que ahora puedo muchísimas cosas de las que antes sólo salían desde una computadora y mucho antes de eso, ni siquiera existían o siquiera imaginábamos. Ahora Android, ¿Mañana? Lo sabremos.

Ni siquiera intenté hacer un post más en forma desde mi anterior Blackberry Storm 2, ya que la experiencia con ella, al tratar de usar WordPress, fue frustrante.

Hace un mes que cambié de teléfono, a un Motorola Milestone 2 y que por cierto me está agradando en demasía. Android es simplemente para mi, la plataforma que buscaba.

Veremos como funciona todo esto de Android y veré si puedo postear más a menudo desde aquí. Por lo pronto, los saludo, a todos aquellos que se den la vuelta por acá.

Posted in Android | Tagged , | Leave a comment

Probando la aplicación de WordPress para Blackberry

¡Hola Mundo!

Posted in JapegaMx | Tagged | Leave a comment

Historia de un taxista

7:40 am. Salgo de casa para emprender el camino a la oficina, ya salgo tarde y decido abordar un taxi. Normalmente procuro abordar taxis que al ver al conductor me inspiren confianza o que me inspiren que no será algún chofer mañoso que me ande dando vueltas por la ciudad para sacar más dinero -todo ésto gracias a los consejos de un buen amigo-.

Debido a mi prisa y a que ya me habían ganado dos taxis que venían libres, me encuentro con uno vacío, el cual es tripulado por un señor de avanzada edad. No soy de los que desprecian a las personas mayores, al contrario, siempre disfruto mucho de la experiencia de sus historias. Abordo el taxi y debo confesar que llegó un momento en que pensaba “¿Cómo fue que terminé en éste taxi?”.

Muy pronto el taxista comenzó a platicar conmigo. No me molesta que me hagan plática, pero por lo general, prefiero ir en silencio. Así, comenzó un viaje que me conmovió muchísimo. Al final del recorrido, ya no supe si todo lo que me contó el taxista era verdad o no. Tal vez nunca llegue a descubrirlo.

“Disculpe que le cuente mis penas, joven, pero es que siento la necesidad de hablar con alguien sobre lo que me ocurre y usted me inspira confianza…”, me dijo el chofer un tanto nervioso. Fue la frase que marcó el inicio de una historia muy conmovedora y que me induce a ésta entrada.

Me contó que llevaba varios días trabajando 20 horas diarias en el taxi. Se le veía bastante cansado y bostezaba con frecuencia. “Ya hasta traigo un dolor en la nuca que por ocasiones no soporto, pero pues, ¿Qué puedo hacer? Ahorita tengo mucha necesidad, tengo muy enferma a mi esposa…”, me comentaba. El taxi olía a sudor, tenía ese olor entre rancio y encerrado que delata el hecho de una persona que lleva varios días durmiendo en el coche y que no se ha aseado con frecuencia. El olor era desagradable, pero no tan penetrante aún. Bajé la ventanilla de la puerta hasta la mitad, para que entrara el aire. Noté que todas las demás ventanillas estaban subidas. El aire frío de la mañana comenzó a fluir. Sentí algo de alivio.

Su esposa se cayó de un tercer piso y tuvo muchas lesiones de gravedad. Tal parece que, como si la vida le jugara una difícil prueba, la señora no falleció, pero se encuentra muy grave en el hospital. Sus vecinas la auxiliaron al momento del accidente, me comenta, él no pudo ayudarla de momento porque se encontraba trabajando en el taxi. La llevaron primero a un hospital de la Cruz Roja donde no se la quisieron recibir, ya que la veían con muy pocas esperanzas de vida. Las vecinas, al verse en la necesidad de que atendieran a la señora accidentada, la llevaron a un hospital particular y que acarreó otros y muchos más problemas a la situación.

Ahí sí la recibieron, la atendieron y operaron para tenerla estable, pero todo esto ocasiona que el taxista se vea en la necesidad de trabajar tantas horas al día para poder pagar los costosos tratamientos y medicamentos del hospital en cuestión. Ha intentado trasladarla a un hospital del gobierno, pero le ha sido imposible, ya que las valoraciones de los médicos, cirujanos y neurocirujanos que la han visto, le advierten que la señora no puede moverse por ningún motivo sin provocar consecuencias fatales.

“He visitado cada hospital y cada dependencia del gobierno en busca de ayuda y he encontrado poca, pero no puedo darme por vencido…”. Su conmovedoras palabras le hacen quebrarse al habla. Un nudo en la garganta me sorprende mientras sigo escuchando la historia de éste señor moreno, chaparrito, de lentes, que maneja con calma pero sin desesperar, con precaución… 35 años de trabajar como taxista lo respaldan en su experiencia como conductor experimentado en esta gran urbe: La Ciudad de México.

Ha buscado ayuda en muchos lados. Llegó hasta el hospital de neurología y consiguió una entrevista con el director de la institución, quien le ha ayudado a reducir el monto de los elevados precios de las múltiples operaciones y medicamentos para su esposa. “¡Es mi esposa, joven! Y la amo mucho. Todo lo que yo pueda hacer por ella ahora es poco. Yo tengo que luchar, hacer todo lo que esté a mi alcance, no puedo dejarla. Si con todo esto no logro nada, al menos sé que no me quedé sentado esperando y que hice todo lo que pude por ella…”.

Ha vendido todo: Licuadora, refrigerador, televisión, plancha y cuanto ha podido. Ha pedido prestado, solicitado ayuda con amigos y familiares, que incluso, le han negado ayuda. Libra ahora una lucha contra viento y marea, él solo, contra un sistema tan corrupto como imposible, que se ha gestado por décadas en éste país. Que una institución de gobierno no quiso recibir a su esposa y que ahora lo orilla a la situación tan delicada que vive ahora. Sin duda más dura de lo que podríamos imaginar.

El trayecto a la oficina, me hace pensar en muchas cosas. Las situación del chofer, que en varias ocasiones rompe en llanto ante la impotencia y que te recorre la espina como el filo de una navaja que va rosando la tesitura de la piel, para hacerla chillar como si fuera de metal. “Usted disculpe, joven. De veras discúlpeme, usted no tiene por qué soportar las tragedias de éste viejo…”, “No se preocupe…”, contesto. No puedo ser indiferente, ni tan frío como para no sentir o si quiera escucharlo.

Poco a poco la plática va tomando otros matices. Cambia de rumbo. Se le escucha un poco más aliviado, como si el hecho de poder contarlo con alguien, aunque sea un desconocido, aliviara su alma por al menos unos cuantos minutos. Un trayecto nada más. Un pasaje, como él los llama. “Servir a la gente. ¡Ese es mi perfil!”, entre muchas otras cosas que me dijo en esos 40 minutos de camino.

“Servido, joven. Que tenga un buen día”. “Gracias”. Pago con un billete de $100 el monto de $75 que marcó el taxímetro. “Le deseo que todo salga bien”, le digo. Me bajo y se va. ¿Sería mentira? ¿Sería verdad? ¿Buscaba algo más? Lo dudo mucho. Hubiera sido más fácil asaltarme u cualquier otra cosa que contarme todo eso y sin siquiera hacer algún movimiento que levantara sospechas en mi como para desconfiar. Y aunque hubiese sido una treta de tantas que existen en ésta ciudad, ¿Para qué molestarse? Dudo mucho que hubiese sido así.

Posted in Historias y Relatos, Personal | Tagged , | 2 Comments

Recordando a John Lennon

En un día como hoy hace 30 años fue asesinado uno de los mejores músicos de todos los tiempos: John Lennon. A mi no me tocó vivirlo o bueno, en realidad sí, pero era yo un bebé, literalmente, como para darme cuenta de los hechos. Y me gustaría muchísimo preguntarle a mi padre cómo vivió ese suceso, ya que siendo fan de The Beatles, deberá recordarlo y tendrá algo que interesante que decir.

Crecí escuchando a The Beatles, Rolling Stones, Railroad Grand Funk, Deep Purple y por supuesto a John Lennon. Lo que más recuerdo que sonaba era The Beatles. De mis álbumes preferidos son The Beatles (White Album), Abbey Road y Let it Bee. Aunque también sonaban mucho los primeros: Please Please Me, With The Beatles, A Hard Days Night, Beatles for Sale y Help!. Los recuerdo con mucho cariño porque eran de los que compartía con mi padre, pero el Imagine era algo especial. Me identificaba muchísimo con una canción de ese álbum: Jealous Guy.

Aún recuerdo como conocí a The Beatles. Mi padre sacaba un disco (en vinil) y lo ponía diciéndome “Mira flaco, escucha ésto…” y se ponía a cantar las rolas al tiempo que sonaban. Y así podíamos pasar horas escuchando al cuarteto de Liverpool. También se ponían discos de Lennon, todos en vinil. Hubiera sido, hoy día, una gran colección pero desafortunadamente esos discos fueron desechados en alguna mudanza, cuando el CD se consolidaba como formato sucesor del vinil y además, venía para terminar con él para siempre. Qué equivocados estábamos.

Por siempre recordaré al señor de los lentes redondos y chistosos que me miraba desde una portada de un viejo vinil y que creo un vínculo familiar muy especial entre mi padre y yo. Siempre me dedicó Beatiful Boy, cuando sonaba y díganme ¿Qué padre no se la dedicó a su hijo en ese entonces?

Dirán que qué cursi soy, pero escuchar el álbum Imagine de John Lennon siempre me provoca nostalgia y en muchas ocasiones hasta se asoman lágrimas de recuerdos.

Por siempre vivirá en nuestras memorias y nuestros corazones: John Lennon.

Y nada más ad hoc para éstas fechas que la memorable Happy Christmas (War is Over).


Posted in Música | Tagged , | 4 Comments